Solía reprocharle a la vida... Al mismo causante de mi dolor incluso; pero siempre llegué al mismo final, conteniéndo el odio y el dolor hasta que explota. Hasta que hoy veo mis visceras ensuciar tu cara, quisiera vomitar todo el mal que he contenido este tiempo.
Sí, la razón es tu desamor, tu cobardía, tu constante búsqueda de aprovación. Esta noche escuchaste mi último suspiro, por que he decido dejar de luchar. Asesinaste a la persona que más te ha amado. Jamás vas a encontrar la felicidad en las esperanzas de los humanos. Sé lo que te digo, lo intenté. Tú eres la prueba misma.
Mis palabras están sin sabor desde hace ya rato. Mi mente se ha nublado bajo una constante tortura sin consecuencia alguna sino la nada, la depresión y la locura misma. Déjame ir, no hay más que perder, lo único que hago es llenar de pestilencia tu hogar. Has dejado de alimentarme, mi rabia es un peligro. Adios, déjame decir adios...
lunes, 26 de octubre de 2009
Mamífero Encadenado
Aquí Ivo a las 20:44
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentarios:
Heavy viejo, y full de feelings.
Publicar un comentario