Antes de seguir escribiendo, advierto que estoy en una laptop ajena, sin la tecla enter, tildes y enies. Quiza exista forma de lograr escribirlo adecuadamente pero lo mas importante de este escrito es el contenido de emociones y no la calidad literaria... Durante toda mi vida me he estado cuestionando constantemente "Quienes son mis amigos en realidad" pensaran que ya encontre la respuesta pero lastimosamente no es asi; sin embargo he decido dejar de lado esta interrogante, egoista, de hecho y me centrare en ser YO el verdadero amigo. Hoy por la tarde pase uno de los momentos mas felices que he pasado en largo rato (todos sabemos que mi vida no ha sido una fiesta estos ultimos dias... COUGH niania*** COUGH); pero sentir el calor de los abrazos de los que me rodean, tener el honor de admirar sus sonrisas, reirme de sus chistes y jugarles mi famosa broma de la mancha en la camisa (jaja) eso vale mas que cualquier mala racha. En fin, dedico esta entrada esclusivamente a todos ustedes que estuvieron a mi lado no solo hoy sino todos estos dias antes. Eso incluye aquellos con los que no hablaba por estar "enojado" (COUGH Arnold COUGH). Perdonen mis defectos, no les prometo cambiarlos pero jamas voya tener suficientes tesoros para compensar que ustedes me aceptan tal como soy. Mi agradecimiento es para todos pero considero "apropiado" mencionar a un par de personas con las que estoy particularmente agradecido: Alejandro, te quiero hermano; Eduardo, supera los zombies; Arnold; lobiu jomi; Tetto, Rodrigo, Karlita y Silvia, la quiero y la extranio, vamos por las pelirrojas! Gracias!
jueves, 24 de septiembre de 2009
sábado, 12 de septiembre de 2009
El único ser viviente
Ayer por la noche fue enviado en una misión importante, "cuidar" a mi hermana. Así que allí estaba, solo y aburrido en un bar para niños (lo dice quien hace un año estaba bailando el tubo sin pantalones en el mismo lugar; pero esa es una anecdota que contaré luego). Tenía un buen trago de ron en las manos, dulce gracias a la mermelada de fresa que le pusieron, los codos estaban apoyados sobre la barra y tenia las piernas cruzadas. De repente un dedo apretando mi espalda me obliga a voltear, no puedo evitar una sonrisa, levanto las cejas sorprendido y extiendo mi mano dejando el trago en la barra.
Álvaro: Lo conozco desde hace un buen par de años, cuando era pequeño y todos los amigos de mi hermana invadían mi casa, él solía darse una vuelta por mi cuarto y charlar con migo un rato. Han pasado ya unos 3 años desde la última vez que lo vi.
Nos reímos un rato de ver lo mucho o poco que hemos crecido, el tampoco es muy alto.
-Te acordás como era de pasmadito -Me dijo él.
-Sí, sí me acuedo -respondí yo con una sonria muy irónica.
Luego se fue de la mano de su nueva novia (¡Oh, la pubertad!). Un rato más tarde lo volví a ver, esta vez de lejos. Hay algo en él que me recuerda a mi mismo, quizá sea esa mirada perdida en busca de algo que definitivamente no se encuentra en su posición actual. Todos al rededor están tan muertos, tan artificales.
Recordé mis propios días en el bar, pretendiendo ser el rey, usando el cerebro por los demás, cuando en realidad sólo estaba desesperado por un lugar entre ellos... Jamás lo conseguí.
Nada interesante además de eso, el mismo ruido que invade mis oidos sin pedir permiso, el mismo olor a cigarro quedandose pegado en mi camisa, la misma sensación de no pertenecer. La vida se ha vuelto extraña de repente, me sineto como un completo extraño en medio de mis mejores amigos, si es que los puedo llamar así... Vi en los ojos de Alvaro la misma desesperación. La mirada del único ser viviente.
Aquí Ivo a las 12:46 0 comentarios
viernes, 4 de septiembre de 2009
Azules que florecen del placer

Dadaismo/Informalismo
Técnica: Acuarela, Lápiz de color, Lapicero.
Fundamenté mi creación bajo una frase que escribí casi al final de la primera parte del proceso creativo:
“Clamé al cielo por belleza para amarrarte a mí, pero intentando cambiar mi rostro… Lo logré. Me destruí a mí mismo”
Debo admitir que sí hubo un ligero toque de romance en mi mente a la hora de crear el concepto, llamémoslos viejos amores. Recordé como llegue a un punto en que mi mismo cuerpo rechazó al ser en el que me estaba convirtiendo; pero en general, creo que todos los humanos somos por naturaleza complacientes, es decir “nos complace complacer”.
Yo en lo personal he aprendido con dolor que no hay nada como la esencia, para mi lo más bello es lo que viene de adentro, lo autentico, lo puro, lo real. Lástima que a veces lo descubrimos hasta que lo hemos desvirtuado por completo y es casi imposible volver a ser como antes; de cualquier manera, ¿no es este un nuevo interior?
Por eso estoy usando la imagen de un unicornio, por que es lo más puro y bello por sí mismo que la mente humana tiene dentro de su registro conceptual. Por lo tanto lo que quiero representar a través de mi obra no es más que el dolor que causa verse a sí mismo, destruido en la búsqueda de un placer efímero, un espejismo; la belleza para complacer al que no lo valora.
Finalmente pido una disculpa por la calidad de la fotografía, ruego no se juzgue la pieza sin reparar en la cantidad de detalles que ha perdido y que muchos; si no es que todos, los colores están modificados. Usé el celular de mi padre para tomarla.
El gato sin nombre
Detesto el sol y ayer me quemaba más que nunca, pronuncié mi queja entre dientes, después de todo aunque alguien me oyera no podía hacer nada al respecto.
Paseaba mi mirada por todos lados, no se por qué me sentía particularmente observado, supongo que no estoy acostumbrado a caminar solo en la calle. En medio de críticas dirigidas a la patética estética y funcionalidad de la publicidad en las calles de Santa Ana hubo una que llamo mi atención (no de mejor calidad que las demás, debo decir).
"Tienda de Mascotas"
impulsado por un incontrolable interés hacia la única raza animal (incluidos los humanos) que me produce amor y compasión, me dirigí hacia las vitrinas. Examiné su contenido por casi un minuto como si no hubiese sido obvio desde el primer segundo; no había gatos.
El guardia se acercó a mi y después de un juego de sonrisas y de responder que busco gatos, me llevó a dentro de la tienda. Había una pecera con perros Chauchau, el contenido de la pecera de al lado era indecifrable, caminé hacia ella dirigido por el dedo del guardía señalando. "Meow" me vio fijamente, "meow" y puso las patas contra el vidrio. Mi alma se partió en miles de pedazos puse el dedo contra la pecera y él intentó jugar con la imagen.
-¿Es niño? -pregunté (se que se diche macho pero me importa poco)
Esperé hasta un dia después para ir por él, necesitaba los respectivos permisos, no los conseguí, asi que decidí hacerlo por las malas y lo traje a casa. La negatividad de mi madre hacia su llegada no me ha permitido poder debatir en cuanto a como lo llamaré, por el momento sólo le digo "mish". Mi padre aun no sabe.
Aquí Ivo a las 21:57 0 comentarios
Tags Gatito, Queridos padres.
