Los que me conocen habrán escuchado más de una vez mi argumento de por qué amo la historia como materia de estudio, la razón radica en una de mis más grandes convicciones:
Las acciones no aparecen de la nada, son el resultado de todo un pasado referente.
De allí, descubrí la fórmula mágica para fabricar piezas gráficas o simplemente "algo" que compartir para impactar un par de miradas u oídos. Hasta aquí no hablo de calidad técnica o del positivismo del mensaje; sin embargo es muy noche y tengo pocas horas para dormir, compartiré el tema con mayor amplitud en otra ocasión. Lo único que puedo decir a cualquiera que se detenga por aquí, es que el ingrediente secreto de toda obra de arte es tu escencia: eso que te hace único e irremplazable, esas cosas que nadie más ha visto o vivido, creencias o principios, gustos o incluso fobias...
"buscando módulo"
